jueves, 8 de septiembre de 2011

BIBLIOTECA DE EXPERIENCIAS

Los chicos de http://www.lavueltaalmundo.es/ se han interesado en nuestra iniciativa y nos han dedicado uno de sus reportajes!Estamos muy agradecidos y nos gustaría compartir con vosotros lo que allí contamos!Espero que la disfrutéis!


Hace 21 años Elia Hernando quería ser empaquetadora de regalos, hace 12 escritora de guías de viajes, hace 6 que quiere dar la vuelta al mundo y después de 26 años de sueños es arquitecta en Barcelona y no puede dejar de viajar. En autobús, en canoa, a pie, sola, en familia y con amigos. En ocasiones lejos, y otras aquí al lado. Después de darle muchas vueltas se ha inventado algo para poder llevar a cabo todos sus planes de vida a la vez. Ese algo se llama La vuelta al mundo en 80 guías




-¿Qué es la vuelta al mundo en 80 guías?
La vuelta al mundo en 80 guías es una iniciativa que permite compartir las experiencias personales de un viaje, al mismo tiempo que se ojea la guía, a partir de comentarios de anteriores viajeros que la llevaron consigo.
-¿Cómo surge la idea?
La idea parte de la necesidad personal de comprar más y más guías de viaje, con el gasto que conlleva y la sensación de estar adquiriendo una lista de lugares que han pagado para aparecer en ella. Echaba de menos las recomendaciones inmediatas de los amigos, esos que te dicen “si vas allí, no te pierdas el restaurante que hay justo en la esquina de la plaza…” sobretodo echaba de menos un soporte útil donde anotar esos consejos, y me di cuenta que aquellas guías tan asépticas podrían cumplir esa función.
-¿Qué objetivo perseguís con la vuelta al mundo en 80 guías?
La vuelta al mundo en 80 guías es una biblioteca de experiencias de viajes anotadas de manera inmediata sobre las propias guías, que pretende llegar a ser una comunidad de viajeros dispuestos a intercambiar las vivencias de sus viajes. Tiene como objeto físico las guías, pero éstas son al final el soporte para la transmisión de lo verdaderamente importante, las experiencias. La idea es conseguir que los viajeros puedan contactarse de tal manera que el que devuelve la guía pueda llegar informar al que la pide prestada.

-¿No puede parecer vuestro proyecto “muy analógico” teniendo en cuenta que casi todo está en la red y ahora prevalecen más las guías  2.0?
Ahora mismo en internet está todo, pero de la guía de papel nos quedamos con su orden, sus capítulos, sus planos y su formato libro, lo que la hace muy cómoda para transportar. Apostamos por ese punto analógico incluso artesanal, diría, que nos ofrece la inmediatez de la nota sobre la propia guía.
-Pero a parte de la guía en sí misma, ¿las dotáis de un plus que es lo que haya aportado cada viajero en ella?
La vuelta al mundo en 80 guías pone a disposición diversas guías, alguna aún sin viajar, pero lo que queremos conseguir es que las guías hagan kilómetros, y para ello necesitamos viajeros que las lleven consigo y la enriquezcan con anotaciones y recomendaciones, para que otros puedan disfrutar de esos consejos e incluso secretos que se han ido descubriendo en viajes anteriores.
-Entonces se puede decir que estas guías son para usar y escribir en ellas sin miedo todas las anotaciones posibles con la intención de que se actualicen?
Ése es exactamente el objetivo inmediato de la iniciativa, sacar el máximo partido de las guías, tienen un coste elevado y pronto se quedan obsoletas, lo importante es que viajen lo máximo en el mínimo período de tiempo, y las anotaciones de cada viajero las enriquecen y actualizan.
La vuelta al mundo en 80 guías no te puede asegurar que las recomendaciones del viajero anterior sean afines a ti…pero por lo menos tienes algo en común con él, el mero hecho de ser usuario de la vuelta al mundo en 80 guías y el poder haber conversado con él personalmente, y sus recomendaciones toman el carácter de secreto anotados en la guías, el único conocedor es el que posee la guía, como un mapa del tesoro.
 
-¿Qué tiene que hacer una persona para participar activamente en la vuelta al mundo en 80 guías?
Simplemente consultar la biblioteca de guías en la web y contactar por email o por Facebook para solicitarla. Acabamos de empezar así que los soportes que tenemos son bastante básicos. De momento, yo almaceno las guías y se las hago llegar a quien me las pide, si es posible en mano, ya que la iniciativa cree totalmente en el intercambio de experiencias y si no  por correo ordinario, el interesado paga los costes de envío.
-¿Puede pedir prestada alguna guía sin haber donado antes otra?
Por supuesto, la única condición para pedir una guía es asumir la responsabilidad de cuidarla, devolverla y de rellenarla con las experiencias personales, en la medida que sea posible.
-De momento, ¿cuántos donantes tenéis?
Hemos recibido guías de 8 personas, de momento todos cercanos, que creen en el proyecto y tienen ganas de que salga adelante.
-¿Hay alguna biblioteca pública o privada que os haya dejado fondos?
Toda nuestra biblioteca está formada a partir de las donaciones. Mucha gente ha aprovechado este verano para rellenar las guías de los viajes que han hecho y donarlas después, otras han entregado las que tenían en casa de viajes anteriores, a esas guías las llamamos km.0 y están a la espera de que algún viajero las empiece a rellenar. Y también hay quien ha donado una guía del lugar donde reside, que ha rellenado con recomendaciones locales para los futuros visitantes. Si guardas guías en casa por si alguna vez un amigo las necesita, la vuelta al mundo en 80 guías busca a esos amigos que las aprovecharán.
-¿Cuántas guías tenías tú antes de empezar el proyecto? 
La primera aportación y por las que nació la idea eran 18 guías de todo el mundo, que en su mayoría sólo se habían usado una vez.

-¿En alguna de ellas echaste en falta anotaciones que actualizaran alguna información desfasada?
Recuerdo cuando viajé a Australia y me compré la Lonely Planet, lo contenta que estaba con aquel ladrillo de guía, era mi Biblia y la ojeaba y la olía cómo olía a nuevo!!! Hasta que alguien me dijo que debería haber comprado una guía de segunda mano, porque siempre están anotadas, qué razón tenía! Yo cargaba esos 450 kg de guía y cuando la abría sólo encontraba un listado de alojamientos…sin más recomendación que el precio orientativo…
-De todos los países que has visitado, ¿en cuál ha sido imprescindible contar con una guía de papel antes de recurrir a los datos que puedes descargarte gratuitamente de Internet?
Personalmente, me gusta mucho  viajar con guía me gusta leerla mientras viajo, las introducciones a la historia o los textos sobre geografía y sociedad. Me gusta su orden y concisión, que es lo que me falta en Internet. Me cuesta mucho prepararme un viaje de antemano, y por ello creo en la inmediatez y la comodidad de la guía. Debe ser una de las pocas ocasiones en las que el papel es más rápido que la red, pero cuando viajas, la conexión a internet puede ser difícil. Y además, la guía vuelve a ser un buen soporte para anotar aquellos tips que descubres en los blogs que ojeas antes de viajar, de tal manera que cruzas ambas informaciones en un libro fácil de transportar.